Hace pocos años (no voy a entrar en detalles de cuantos, je je je), cuando era un pequeño e inocente niño, a dos cuadras de mi casa, estaba situado un pequeño supermercado llamado “Gala”; recuerdo que ahí encontrabas todo lo que necesitabas, incluso productos que en las grandes cadenas no podrías encontrar (sobre todo mis aguas gaseosas preferidas: Dr. Pepper y Cherry Coke).
Con el paso de los años cambio su nombre y fue absorbido por la cadena de supermercados Paiz, y su nombre se transformó de “Gala” a “Paiz Gala”. En ese momento las cosas empezaron a cambiar, podías observar los estantes con mas variedad de productos, mas cajeros cobrando, mas personas trabajando, pero el ambiente se tornaba frío, mecanizado e impersonal. De pronto algo increíble sucedió: un pequeño supermercado llamado “Primavera”, abrió sus puertas una cuadra mas cerca; era impensable que este pequeño “David” pudiera combatir con el enorme “Goliat”, que la cadena Paiz empezaba a ser, sin embargo encontró su nicho en el mercado, y mi mamá, junto con docenas mas de amas de casa, hacían sus compras fielmente en el.
Paiz de pronto se dio cuenta del peligro que representaba “Primavera”, y empezó a bajar precios, publicar ofertas, incluso ofrecer comidas preparadas para llevar, por un momoento el pequeño tambaleó, y ante la embestida del gigante, tomo medidas y de “supermercado” paso a “venta de frutas y verduras”, siempre contando con un decente stock de productos adicionales.
Al entrar la atmósfera que percibías era indescriptible: un pequeño bosque tropical dentro de la jungla de cemento, el perfume de las frutas y verduras frescas flotaba deliciosamente en el ambiente, los colores mágicos de la increíble variedad de legumbres, el delicioso aroma de las dulces frutas, el penetrante sabor de las especies, la humedad que constantemente refrescaba todo, los tonos verdes, naranjas, rojos, amarillos, el olor a paches y tamales recién salidos de la olla los miércoles, jueves y sábados, pero sobre todo, la sonrisa amable de las 10 personas que ahí trabajaban y la sensación hogareña de que todos conocían tu nombre y habían aprendido tus gustos, sin olvidar el alivio, el gran descanso y alegría de saber que en menos de 100 metros cuadrados encontrarías todo lo que necesitabas.
Mini Supermercado Yetro – Zona 15 Guatemala, Guatemala ciudad.
Con el pasar de los años, las ofertas, los bajos precios, la mayor variedad y alta tecnología de “Goliat”, nuestro “David”; desapareció, pero mientras te dirigías a hacer tus compras, siempre volteabas a ver con nostalgia el lugar donde antes te sentías tan bien. Ahora entrabas y tras pasar la puerta automática encontrabas aquel ambiente frío, no solo por el aire acondicionado, sino por la infinita presencia de un color beige góndola a tu alrededor y gris granito en el piso. Las frutas ya no tenían olor, estaban empacadas en una bandejita para “conservar su frescura”, las verduras apiladas una sobre otra, siempre rodeadas de un sintético color verde y docenas de robotitos pesando y marcando el precio de las cosas que necesitabas llevar. Tenías tantas opciones para un mismo producto que simplemente te desesperabas y tomabas el primero que veías, recorrías mas de 500 metros cuadros de tiendo, termianbas cansado y la única palabra que cruzabas con el cajero era: “el total es de tanto… ¿desea factura?” Nadie sabía quien eras, que querías o porque habías regresado…
Hoy, algunos años después, veo con tristeza que las cosas han cambiado poco, y que hemos olvidado casi por completo ese concepto de “mini supermercado”; mecanizados nos dirigimos hacia el “Goliat” mas cercano y la tentación de comprar productos genéricos es casi tan grande como el ahorro que estos representan, ansiosas amas de casa esperan cada jueves para saber cuales son las nuevas ofertas y simplemente nos conformamos con lo que nos ofrecen, olvidando por un momento que es lo que en realidad gusta.
¿Que paso con los pequeños “David”? ¿Donde están estos oasis? ¿Donde quedaron estos aromas y colores? ¿Ya olvidaron lo que es “atención al cliente”? ¿Preferimos ahorrar en vez de disfrutar nuestro dinero? ¿Donde quedaron las sonrisas? ¿Donde quedo este concepto de tienda? ¿Aún existen?

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